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12

Dic

El acné tiene tratamiento

El acné es uno de los principales problemas estéticos que más nos consultan a los dermatólogos y esto es debido a su alta incidencia y a que afecta principalmente a las zonas más visibles del cuerpo como la cara y el escote. Y por ello, esta semana vamos a hablar del acné,  sus repercusiones estéticas y las soluciones médicas y tratamientos estéticos existentes.

Tratamientos para el acné

El acné es una enfermedad más de la piel, tiene tratamiento y no es necesario perder el tiempo aplicando productos que poco o nada lo van a mejorar. El otoño es una época ideal para empezar estos tratamientos, así que… ¡habéis llegado a tiempo!

El acné tiene una base principalmente genética y se produce por una inflamación de las glándulas sebáceas de la piel. Esta inflamación está producida por diversas causas. En primer lugar, por un incremento en a la producción de sebo, en segundo lugar por una obstrucción del poro que impide que ese sebo salga a la superficie con normalidad, y en tercer lugar por una sobreinfección de esta grasa que no se ha drenado de manera adecuada (Propionibacterium acnes es la bacteria causante del acné). Por ello, los tratamientos del acné van a ir encaminados a regular alguno de estos factores.

Acné comedoniano leve

Lo más importante y la base del tratamiento es una higiene adecuada, con un jabón suave específico para pieles acnéicas que no reseque mucho. Cuando aparecen los temidos “puntos negros” (comedones abiertos, los llamamos nosotros), aunque los tratamientos exfoliantes pueden mejorarlos, suele ser necesario un tratamiento médico para conseguir limpiarlos y prevenir la aparición de nuevas lesiones.

Cuando el acné es de tipo “acné inflamatorio” (granitos rojos, algunos con cabeza de pus, otros más profundos) disponemos de un amplio arsenal  de productos, con tratamientos tópicos que contienen distintos principios activos como retinoides, ácido glicólico, antibióticos y peróxido de benzoilo. Si el acné es más profundo acudimos a tratamientos antibióticos orales, principalmente doxiciclina, eritromicina, clindamicina y azitromicina. En las mujeres puede ser útil el uso de ciertos anticonceptivos orales y antiandrógenos.

Cuando los anteriores tratamientos son insuficientes se recomienda la isotretinoina oral. Este fármaco, que la gente conoce como Roacutan ya que fue la primera marca con la que fue comercializado hace más de 20 años, ha supuesto una revoluciónn en el tratamiento del acné. Es el tratamiento ideal para el acné inflamatorio y retencional debido a su eficacia y la baja tasa de recidivas. Es importante conocer que este medicamento es teratógeno, es decir, no puede utilizarse durante el embarazo ni un mes antes de la concepción. Además, requiere un control y seguimiento periódico por el dermatólogo.

Una vez que el acné está controlado podemos realizar peelings químicos para ir eliminando las cicatrices que hayan quedado. Estos peelings también pueden mejorar el acné de los pacientes con lesiones más leves. Los más empleados son los de ácido glicólico y salicílico y los resultados son muy satisfactorios. El otoño e invierno son las épocas ideales para estos tratamientos, pues se debe evitar la exposición solar.

El peeling químico mejora las cicatrices producidas por el acné
El peeling químico mejora las cicatrices producidas por el acné

Ahora ya no hay excusa para no tener una piel perfecta así que, consultad con vuestro dermatólogo para saber que es lo que vuestra piel necesita.

Por la Dra. Elena Gallo

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