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08

Oct

Dermatitis atópica, lidiando con la bestia negra… Por Dra. Elena Gallo

La llegada del otoño trae consigo no sólo la caída de las hojas y del pelo. Esto los saben bien nuestros pacientes con dermatitis inflamatorias como la dermatitis seborreica, la psoriasis y la dermatitis atópica. En este post me voy a centrar, tanto por su elevada prevalencia como por traer de cabeza a niños y padres, en la dermatitis atópica, en concreto en la infancia.

Caída de hojas en otoño
La dermatitis atópica (DA) es una patología inflamatoria de la piel, crónica y que cursa en brotes. Aunque la causa es desconocida, sí se sabe que intervienen factores genéticos, inmunológicos y ambientales y, posiblemente sean estos últimos los que han determinado el incremento de la prevalencia en los últimos años (¡hasta un 20% de la población general en los países desarrollados!). Entre estos se han barajado la polución ambiental, la disminución del tiempo de lactancia, el tabaquismo materno, el elevado uso de antibióticos y el exceso de higiene. Además se sabe que en la DA existe una alteración de la capa córnea, que es la capa más externa de la epidermis, en contacto con el aire y los alérgenos ambientales. La composición de lípidos en esta capa está alterada, con un menor contenido de ceramidas que da lugar a sequedad de piel y a que se altere la función de barrera de ésta, lo cual la hace más permeable a los alérgenos.

Eccema hueco popliteo
Clínicamente estos niños desarrollarán brotes de lesiones eritematosas y descamativas, muy pruriginosas, sobre todo en las zonas de las flexuras. Otros signos menores que podemos ver en los niños con DA son máculas hipopigmentadas en la cara (pitiriasis alba) y pápulas perifoliculares sobre todo en brazos y muslos (queratosis folicular); aunque son más frecuentes en niños con DA también se pueden ver en niños sin DA.

En general estos niños son con más frecuencia alérgicos a determinados alimentos y alérgenos ambientales, pero el curso de la dermatitis atópica es independiente de los síntomas derivados de estos como asma y rinoconjuntivitis.

Hasta ahora todo muy bien pero, ¿qué puedo hacer si mi hijo tiene DA?

1.- Si tiene eccema, trátalo
Cuando aparece el eccema, el tratamiento farmacológico bajo supervisión médica es necesario. Los tratamientos de primera línea cuando se tratan de eccemas localizados son los corticoides tópicos. A pesar de la mala fama de la que gozan, muy a mi pesar, son tratamientos muy seguros cuando se aplican con la pauta y bajo la supervisión de un dermatólogo, además de rápidos y eficaces. El corticoide habrá que aplicarlo todos los días sobre el eccema hasta que el eccema resuelva (aunque no más de 3 semanas en la misma área de piel…), y posteriormente aplicarlo unos días más antes de suspenderlo; esto se debe a que en la piel puede quedar algo de inflamación que denominamos subclínica (no se ve, pero ahí está), y si suspendemos la aplicación en cuanto vemos mejoría del eccema es muy probable que reaparezca.

Pitiriasis alba

Otros tratamientos serían el tacrolimus y el pimecrolimus. La limitación que tienen es que aplicados sobre el eccema pueden provocar una sensación de quemazón transitoria, y su acción es más lenta que la de los corticoides. Sin embargo, al contrario que los corticoides, no producen atrofia cutánea, por lo que se pueden dar durante períodos de tiempo más prolongados, y también en áreas de piel fina. El tacrolimus se ha demostrado eficaz en el tratamiento de mantenimiento de la DA.

Los antihistamínicos orales mejoran la sensación de picor, pero no modifican el curso de la enfermedad. Se pueden dar de manera complementaria a los anteriores para mejorar este síntoma tan desagradable hasta que los anteriores vayan haciendo efecto.

En caso de DA severas, extensas y recurrentes serán necesarios tratamientos orales o fototerapia. Los niños con DA suelen mejorar en verano y esta mejoría suele ser más espectacular cuando van de vacaciones a la playa… La radiación UV del sol (tanto la UVA como la UVB) mejoran la dermatitis atópica. Además la humedad ambiental también mejora la DA. Como las vacaciones no se pueden prescribir, algunos centros médicos disponen de máquinas de fototerapia que, de manera controlada reproducen la radiación solar, siendo la fototerapia una alternativa muy segura para nuestros niños a partir de cierta edad en la que ya podemos contar con su colaboración.

2.- Si no tiene eccema, aplica medidas generales de mantenimiento

  • Hidrata su piel todos los días. Por el déficit de ceramidas que existe en la capa córnea resulta esencial la hidratación. Pero ten cuidado, porque las cremas hidratantes aplicadas sobre los eccemas suelen picar. Por lo tanto recomendamos hidratar sólo las zonas aparentemente sanas donde no se ha desarrollado el eccema, y si hay eccema aplicar alguno de los tratamientos locales previamente expuestos.
  • Si es posible no bañes a los niños todos los días o, no emplees siempre jabón (o emplea jabones SINDET, sin detergente, o de aceite), que los baños sean cortos, y que el agua no esté muy caliente. Todos estos factores determinan una pérdida de agua que agrava la sequedad cutánea que se produce en la DA
  • Si tu hijo no es alérgico a los ácaros, puede beneficiarse en invierno de que coloquéis un humidificador en casa. Las calefacciones resecan el ambiente y la dermatitis atópica puede empeorar en ambientes secos
  • Emplea productos de higiene e hidratación de confianza. No podemos olvidar que los productos cosméticos contienen una serie de sustancias para preservar sus propiedades. En la DA la barrera cutánea está alterada, por lo que el paso de estas sustancia puede hacer que el paciente se sensibilice a alguno de estos compuestos. De esta manera los eccemas atópicos se agravarían por la presencia de eccemas de contacto

Queratosis pilar

3.- Ten paciencia
La DA no es una infección de garganta. Con esto quiero decir que nos gustaría poder dar los pacientes un tratamiento durante 7 días y solucionar su problema, pero no es posible. Los tratamientos que pautamos son para controlar el brote, pero no podemos predecir el siguiente brote o si volverá a suceder. Lo que está claro es que la predisposición a que la dermatitis vuelva está ahí, y por eso las pautas generales de mantenimiento os pueden ayudar a que estos brotes estén más espaciados en el tiempo

Os dejo un enlace con la Asociación de familiares y pacientes de dermatitis atópica. http://www.adeaweb.org

¡Mucho ánimo a todos!

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